Según manifiesta Julio, propone un concierto con un contenido distinto al que habitualmente le hemos escuchado en sus últimas citas.
Son muchos los músicos que viven entre el agradecimiento a su público por todo lo que les ha dado y la voluntad de seguir sintiendo emoción sobre el escenario; algo que entra en conflicto con las interpretaciones obligadas, que terminan convirtiéndose en rutinarias.
La relación entre el nombre de Julio Castejón y la marca Asfalto es indisoluble. El reconocimiento le ha llegado a lo largo de décadas creando e interpretando canciones ligadas a la banda, en cualquiera de sus diferentes etapas. Pero no es menos cierto que, a partir del año 2000, Julio inicia en paralelo la publicación de hasta siete álbumes en solitario.
Dentro de esa parte de su obra se encuentran piezas que bien podrían haber formado parte del repertorio de Asfalto, pues el sello Castejón está implícito en ellas. Sin embargo, han sido escasas las ocasiones en que hemos podido escuchar estos temas en directo.
Resulta lógico, por tanto, que Julio quiera ofrecer un concierto en el que el eje fundamental del repertorio se articule en torno a esas canciones, y así lo anuncie.
