Vía Cortada al Paraíso

        En 2008 se levantó la tormenta perfecta en los mercados. Algunos recordaréis la crisis de las "subprime" aquella que puso patas arriba la economía global. 

Millones de personas y empresas se vieron afectadas por una debacle económica que no tenía precedentes desde el crack del 29. Yo fui uno a los que golpeó de lleno: acababa de firmar una póliza de crédito para expandir la pequeña productora que por entonces tenía y, como consecuencia de la crisis, en cuestión de meses nos vimos abocados a un cierre. Resulta duro asumir deudas justo cuando desaparecen los ingresos. 

No me vine del todo abajo porque, por suerte, la naturaleza de mi carácter me provee de una energía especial que mi mente interpreta como un: "seguro que tú puedes..." Pero no por ello se disipan las angustias, ni las dudas, ni los miedos; esos que solo se combaten si eres capaz de poner rumbo a un futuro esperanzado y te pones a ello.

Y así fue que en 2010, con Asfalto casi inactivo, en la paz de mi estudio es que surge este disco, que, para mí, es de lo mejor que he llegado a parir. 

No sé si porque estamos a las puertas de otra crisis, o ya estamos dentro, pero me ha venido a la mente "Vía Cortada al Paraíso" y, al volverla a escuchar, siento como que me identifico conmigo mismo orgulloso de haber alumbrado piezas como esta: una suite que no solo refleja un tiempo global, sino también un momento en mi vida en el que, desde la tristeza, pude aflorar un canto de esperanza.  

Julio.